Este Mayo ha sido especialmente interesante, por un lado el millonario Solana ha vuelto a borrarme algunos mensajes especialmente entrañables en su blog. Por el otro lado, EPMesa vuelve a engañar a sus lectores y Zampabollos, cogido con el paso cambiado en su línea oportunista, se apunta al carro que parece triunfador. Y eso sólo en la parte de la red que frecuento.
En la realidad, la cosa anda más revuelta. El pasado domingo fui a la manifestación organizada por "Democracia Real Ya". Había diferencia entre este evento y aquellas casi intimistas manis del "Movimiento por una vivienda digna", más que nada por la cantidad de peña que secundó la convocatoria. Como telonero actuó un altermundista invitado: Arcadi Oliveres. La banda sonora fue variada, sonaron varios clásicos como "Manos arriba esto es un atraco", "No nos mires únete"… Personalmente, eché de menos un par de hits: "Queremos un pisito como el del principito" o "luego diréis que somos cinco o seis". Pero de la mano de la furgoneta que encabezaba la manifestación conocí un tema nuevo: "La revolución no será televisada", una versión del tema "The Revolution Will Not Be Televised'' una canción de protesta histórica de los años 70s, escrita por Gil Scott-Heron.
Recuerdo que cuando comenzó a sonar la canción a todo trapo, un perro que debía rondar la cincuentena que estaba cerca de la marquesina del autobús frunció el ceño y empezó a ponerse nervioso, su cara era un poema. Sonreí para mis adentros allí mismo. Recuerdo que pensé: esto promete… Antes del evento, había ido a chafardear, a ver si veía algo de su dispositivo de seguridad: no vi mucho, algunas lecheras estaban estacionadas en dos filas en la Avenida Portal de l'Angel creo que conté cinco en cada lado. Y había dos más, a la vista, aparcadas en la C/Fontanella. Entre los manifestantes había de todo: Plataforma de Afectados por la Hipoteca-PAH, alternativos, estudiantes, estudiantes universitarios, gente madura, jubilados, afectados por los recortes en la sanidad y en la educación, algunas banderas negras, alguna bandera roja, banderas republicanas, inmigrantes, algún latero, padres con niños, en resumen gente de todo tipo.
¡Manos arriba, esto es un atraco!
Y los manifestantes desfilamos por Vía Laietana abajo, detrás de la cabecera y de la furgoneta donde iban los animadores. Y las sedes de La Caixa, la antigua Caixa Catalunya, CCOO y la UGT fueron saludadas con silbidos, pitidos, abucheos e insultos por nuestra parte. Y desde la altura de la Plaza Sant Jaume no se veía el fin de la marea humana que entraba en la Vía Laietana. Por eso me sorprendió, que al llegar a casa mi mujer me dijera que sólo Tele 5 se había dignado a informar del evento, cuando las manifestaciones del día anterior, sí habían aparecido en los medios. A partir de aquí, las cosas se han acelerado: la indignación contra el vacío que hicieron los medios de comunicación dio paso a otras protestas alternativas que finalmente, sí han sido atendidas por los medios. Sorprende que los que antes criticaban a la juventud española por su pasividad ahora digan que son unos perroflautas y unos antisistema. Sorprende que un movimiento que agrupa gente de todo tipo, que en absoluto es patrimonio exclusivo de los jóvenes sea atribuido en exclusiva a los mismos en los medios de comunicación. Pero no sorprende la agresividad de la prensa que rodea al "Tea Party" español contra "los indignados", odian todo aquello que huele a democracia.
Al respecto de la sorpresa que han mostrado los medios de comunicación cito a Navarro: "Es sorprendente que tales hechos hayan sorprendido al establishment. Es indicador de la enorme distancia entre éste y la calle y su desconocimiento de lo que ocurre en nuestro país, el que aparezcan en tales medios artículos como el de Fernando Onega que firma “El espectador” (hay que suponer de la sociedad), que se muestra sorprendido por la aparición de tal movimiento (“Primer intento de agrupar la indignación”. La Vanguardia. 19.05.11) o el artículo en el mismo rotativo de Quim Monzó “He aquí la Spanish Revolution”, 20.05.11, que alcanza un nivel de ignorancia insultante cuando presenta el surgimiento de tal movimiento como un acto de inmadurez de la juventud española."
¿Qué va a pasar ahora?
Bueno, vamos a asistir a la debacle electoral del PSOE y ya podemos ver que hay una profunda crisis de legitimidad del sistema político español. Hay un descrédito de la política patrocinado por la misma clase alta que ha buscado caminar progresivamente hacia una dictadura de manera oculta, pacífica si es posible, sin prisa pero sin pausa. Frente a ello, la gran mayoría de los españoles no estamos contentos con la situción actual, con un bipartidismo canovista, el corrupto comportamiento de muchos de nuestros políticos, con el férreo control y el dominio ideológico que se ve en la radio, TV y la prensa nacional que oculta posibles políticas alternativas, y con el descenso continuado de nuestra capacidad adquisitiva y de nuestro nivel de vida, para que una minoría de superricos se beneficie y gane cada vez más dinero.
Pienso que el sistema deberá adaptarse a la nueva situación y cambiar o será arrastrado por la historia. Torres más altas han caído.
La revolución no será televisada
¿Sharp o Gerderloos? Frente a las injusticias promovidas desde la UE contra las clases populares, contra la destrucción de la economía española y de las economías de la UE del sur para crear un mercado cautivo de los productos alemanes y franceses, contra la alianza de las élites españolas y extranjeras que se creen que pueden dictarnos cuantas vacaciones debemos hacer, cuando debemos jubilarnos, que sostienen que nuestros salarios son demasiado generosos. Que nos repiten una y otra vez: "que la paz social no se puede seguir manteniendo" la única respuesta posible a sus provocaciones, a su declaración de guerra. La única respuesta posible es: Si la paz social no se puede seguir manteniendo, que no se mantenga: ¡Que arda Europa, que arda de norte a sur, de este a oeste! Personalmente, creo que una revolución es la única opción posible. Los quitamos de en medio, a ellos y a sus familias y problema resuelto y de paso les quitamos todo lo que nos han robado. El mundo será un lugar mejor y nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos viviremos de primera. A veces, la solución más simple es la mejor solución. Hay que demostrarles que esta vez no vamos a ser tan blandos como en 1936, esta vez vamos a seguir su ejemplo y vamos a darles duro.